¿Quien no se ha comparado con otra persona alguna vez? La mayoría de nosotras lo hacemos al menos una vez al día. Desear lo que otra persona tiene no es nuevo, pero con los tiempos es más fácil caer en la tentación de convertir este comportamiento en algo compulsivo.La aparición redes las redes sociales, donde cada uno pone sus mejor cara, la parte de la casa que esta mejor decorada, las vacaciones perfectas con la familia perfecta, el novio o la novia perfecta. Sin embargo, no olvidamos que esas fotos y vídeos, solo son trozos de la vida de esas personas. Si profundizamos, encontraremos que quizás sus vidas no son tan perfectas. Lo cierto es que no sabemos de verdad lo que hay detrás de esas recreaciones y vidas de un segundo. Pero nos comparamos con las personas que aparecen en esos medios hasta el punto de hacer lo que sea para ser como ellas. Yo , ahora y aquí mismo te digo que la comparación e un juego peligroso, toxica. Te hace olvidar quien eres, ignorar tu camino y centrarte en los logros de otra persona y tu deseo por ellas. La comparación produce malestar emocional. Es fruto de la ignorancia de la realidad y destructor de tu espiritualidad. No dejes que te robe tu tiempo, porque mientras de comparas con otras personas malgastas tus oportunidades de éxito. Céntrate en conseguir tus metas inspirate en las personas admiras para crear tu propio universo. Sé autentico. Porque no puedes vivir la vida de esa persona con la que te comparas, solo puedes vivir la tuya. El universo te ha dado el poder para cambiar tu vida, activa ese poder para conseguir tus metas. Y tener la vida que deseas.