Quien no ha recibido una negativa de algo que quería o esperaba obtener. Pocas son las personas que yo conozca en mi entorno que consiguen todo lo que quieren o una respuesta positiva para a todos sus deseos. Pero lo que he aprendido es que lo importante no es que te digan NO, es como tu te lo tomas.Les voy poner un ejemplo personal de algo que me sucedió hace poco.
El otro día una empresa online en la que me registré para colaborar, me escribió diciendo que ya no era posible que trabajará con ellos porque sus criterios de contratación habían cambiado. Mi primera reacción fue revisar mi blog, para ver que post nuevo había puesto para que de repente cambiarán de idea. Y lo único que había cambiado en ese blog concreto era aquello que mis mentoras me habían dicho que lo haría más profesional, ahora esa pagina concreta tenia dominio y logo propio. Después pensé que quizás fuera el último post que había puesto y me pareció imposible que una posts de felicitacion de año nuevo le hubiera hecho cambiar de idea. Durante un buen instante me sentí culpable , y tuve la sensación de que había hecho algo mano. El problema es que no sabía qué. Quizás fuera el tema del blog que no les encajaba, era posible que no hubieran revisado anteriormente el enlace que les envié y hora que lo habían visto no encajaba con sus visión del mundo. Es curiosos no era más que un correo pero hizo que sintiera ira.Tanto que solo deseaba decirles cosas desagradables. Eliminé el correo pero la rabia no se me iba. Hasta que por alguna razón al pasar unos minutos me dí cuenta que no tenía realmente un motivo para enfadarme. Yo había contactado don ellos no ellos conmigo, y el echo de que aceptaran mi oferta en principio no significaba que no pudieran o fueran a cambiar de idea. Era sus empresa, eran sus criterios y yo debía aceptarlos. Al igual que yo cambiaba de idea sobre ciertas cosas ellos también tenían derecho a ello. Y ademas, se habían molestado en enviarme un correo para informarme de su decisión lo cual era muy correcto.

A medida que yo misma razonaba sobre el suceso, me daba cuenta de que no había realmente una razón para estar enfadada. Que si no entraba en lo criterios de un empresa entraría en los de otra. Que ponerme de mal humor en lugar de buscar otras posibles ofertas era de personas poco maduras, que no tiene muy claro lo que quieren. Y yo tenía claro lo que deseaba. Quería que mi blog funcionará y si para eso «tenia que besar a muchas ranas para encontrar al príncipe» lo haría. El camino a la meta nos es un lecho de rosas y va haber negativas, puertas que se cierran. Pero también respuestas positivas y puertas que se abren. No puedo dejar que las respuestas negativas me aparten de mi camino y de mi meta.
Mi reacción final fue sacar el email de la papelera y escribirles dándoles las gracias por informarme de su decisión. Y que si sus criterios de colaboración cambiaban, no dudarán de nuevo en contactar conmigo, que estaría encantada de trabajar con ellos. Es posible que no contacten conmigo de nuevo o que si lo hagan. Pero lo importante aquí es como me sentí después de redactar ese email. Me sentí feliz y ligera pero sobre todo más cerca de mi meta y de mi éxito. Toda persona llamada a triunfar tiene que aceptar sus fracaso porque eso la libera y le permite ver más halla.
Comienza el año con mi guía de revisión reflexión anual Para que analices aquello que no hiciste el 2016 y escribas y planifiques lo que quieres para el 2017. Descargalo aquí http://bit.ly/2hKzYhe