
Hace unos días me encontré en una situación de lo más rocambolesca : quería que me arreglaran un baño, tenia el dinero los materiales. Pero nadie quería venir hacer el trabajo , porque vengo de fuera , soy mujer y además no se trataba de algo de mucho dinero. Y aquí en este lugar que estoy solo quieren hacer trabajos de millones y claro yo soy una persona que empieza, para colmo mujer. Y si a eso le añades que no tengo marido, prácticamente soy una paria. Por lo que algunas personas creen en esta sociedad que debes ser castigada ignorada y bloqueada en todo aquello que quieras hacer aunque sea arreglar cuatro baldosas rotas. Os cuento esto para que veáis cómo la vida puede hacer que hasta lo más sencillo en otras partes o en el lugar que estas se convierta en una pesadilla. Pero hay esta el truco: en decirle a la vida: vale este es tu juego, me estas probando. Entonces yo seguiré haciendo lo que hago intentarlo el resto te lo entrego a ti porque tu eres el que sabes cuando y como vas ha solucionarme este problema o situación difícil que has traído a mi vida. Debes limitarte a hacer tu papel , que es esforzarte para llevar a cabo lo que quieres conseguir en mi caso que me pongan unas baldosas.
Al final conseguí a una persona que además de ponerme las baldosas posé un equipo de técnicos que puede hacer otros trabajos que necesito que se lleven a cabo.
Así que que: ante la desesperación luchar y el resto entregárselo a la vida.
Les recomiendo mi nuevo libro que podéis encontrar en amazon
Inspectora Carter : un largo verano de sudor y muerte

