
Cundo era pequeña todo el mundo me decía que tenia que seguir la corriente, que tenia que mezclarme y pasar desapercibido. Cundo me hice adolescente me decían que tenia que sobresalir para no ser del montón. Si era demasiado solitario, individualista, la gente pensaría que era un bicho raro. A las personas no les gustan a aquellos que son demasiado independientes. Es mejor ser popular a las personas populares se les perdona todo y se les admira. Luego cuando me hice mayor me di cuenta de que si eres popular la gente te adora hasta que puede derribarte o quitarte lo que tienes. Que los amigos que haces cuando tienes fama y fortuna de dejan tirado en cuanto pierdes la razón por la que se acercaron a ti en primer lugar. Y que estos mismos son los primeros en darte la espalda y menospreciarte cuando caes en desgracia. Ahora me doy cuenta de que ni lo primero ni lo segundo es la formula más acertada para ser feliz. Que lo que realmente me tenían que haber dicho era que fortaleciera mi mente y espíritu para ser como una montaña: firme, constante e inamovible, pero sin embargo lo ve todo y sobrevive a todo. En un mundo tan cambiante como este y con tantas tentaciones, traiciones, aduladores, mentiras y socialmente inestable. Hacer de tu mente un aliado es la mejor opción por no decir la única formula para sobrevivir a tanta inanidad. Así que estoy en el camino de convertirme en una montaña y conseguir que nada de lo que sucede a mi alrededor me afecte tanto como para apartarme de mi camino, mi meta mi destino. Ahora mismo observo, contemplo, los comportamientos de algunos seres humanos como si fueran sombras . Están pero no las prestas atención simplemente sabes que existen. Aveces, me cuesta ser como una montaña. Aveces reacciono cuando olvido cual es mi propósito en la vida: ¡ser feliz! La felicidad no tiene precio, la felicidad del alma , del cuerpo, de lograr el sueño que persigues y ver que cada vez esta más cerca.
Para llegar a ser como una montaña, hay que hacer ciertos sacrificios.
1- No juzgar a nadie
2- No esperar nada de nadie
3- No alterarte incluso en las circunstancias más extrañas y extremas
4- Hacer aquello que consideras útil y necesario sin importar lo que piensen los demás
5-no moverte de tus convicciones cuando estas segura de que vas por el buen camino
6- pedir ayuda cuando es necesario, cuando la montaña esta seca deja que la nieve se derrita sobre ella facilitando el camino al agua por sus laderas.
7 – Recuperar la fortaleza cuando estas segura de ello. Cundo cesa la lluvia la montaña recupera su esplendor.
8- No martirizarte por tus malas decisiones. Asume que eres humano , imperfecto. Como la montaña asume que es montaña y por lo tanto aveces no le queda más remedio que dejar que suban a ella, talen sus árboles, e incluso le prendan fuego. Sin embargo no se lamenta , sino que vuelve a florecer.
9. Enfadarse, solamente cuando es necesario y beneficioso. La montaña, que tiene un valgan o un rio solo muestra sus ira cuando el ser humano a hecho de su lema la destrucción de esta. Entonces lanza sus ríos y fuego para darle un toque de atención y recordarle quien estaba antes de que este pisara la tierra ¡que el llama hogar. Así debes responder cuando aquello que los demás hacen ya te perjudica más haya de lo aguantable. Si no es así mantente en tu sitio estático y observante para ver que va hacer tu enemigo.
10- Por último no dar nada por hecho. porque incluso una montaña puede ser destruida. Pero a pesar de todo hace todo lo posible para mantenerse segura y estática.
