
La mayoría de las veces tenemos miedo de cosas externas: nos aterra ser traicionados por nuestros amigos, engañados por nuestra familia, y manipulados por aquellos en los que depositamos nuestras confianza. En resumidas cuentas vemos la vida como una trampa continua que tenemos que ir esquivando. Cundo en realidad todas esos miedos externos parten de nuestra cabeza. Muchas de las decisiones y personas a las que nos acercamos y depositamos la confianza en ellas son reflejo de nuestra inseguridad y la busqueda aprobación. Al iguan que la causa de muchos de los comportamientos dañinos que llevamos acabo en nuestra vida son culpa de nuestro gran aliado y enemigo. Nuestro cerebro. Ese órgano que parece no tener importancia. Es nuestra propia ruleta rusa. Este estaa lleno de pesamientos y recuerdos dañinos que a lo largo de nuestra vida se han quedado incrustado en en su interio como las balas en el tabor de un revolver. De forma que cada vez que estamos en una situación dificil o excelente. Ira soltando toda la rtilleria de pensamientos negativos hasta que por fin dé con ese que hace nos sintamos miserables, insuficientes e incapaces de sequir adelante. Ara que un pequeño fracaso parezca el fin del mundo y una gran victoria, algo nada memorable. Esa es la furza que tiene nuestra mente.
Como verás: tienes tu mayor enemigo en casa. Ahora lo que quieres saber es como controlarlo. Porque se puede hacer. Puedes dirigirlo para que haga aquello que tu quieres y piense solo lo que tu deseas penar. Es tan sencillo como tener ciertas muletillas que te repites a ti mismo, cundo tu crerbro empieza con su juego sucio. Yo por ejemplo tengo un cuento , que me contaba mi marido en el que yo, era la protagonista de todas las cosas buenas que me sucedían y podía conseguir todo aquello que me proponía. Cuando el tambor de mi mente empieza a buscar una frase destructiva para que me sienta miserable o deje que otra persona lo haga por mi . Me repito ese cuento hasta que es tan real que puedo oír su voz en la habitación. Otra de mis herramientas favoritas es meditar haciendo respiraciones antes de levantarme. Porque a menudo cuando ya estamos fuera de la cama la prisa se adueña de nosotros, la falta de ganas o peor aún, la mente toma el control y ya no para. Así que cuando te despiertes y veas que la ruleta va comenzar a girar, por algún pensamiento negativo que parece en tu mente. Saca toda tu artillería para transformar ese momento en una reflexión positiva. Usa tu frase, o relato magico, medita. Porque de esa forma podras podras convertir tu cerebro en tu gran aliado.