
Es tener la libertad de elegir, que quieres sentir. Y por quien lo quieres sentir.
Todos hemos oído hablar de lo importante que es entender las circunstancias de lo demás. De lo buenas personas, que son aquellos que empatiza con los más oprimidos, los incomprendidos. En general con todos aquellos que tiene problemas o sufren.
Todo eso me parece muy bien. Mientras tu afán de empatizar y comprender. No te convierta en el felpudo, que todo el mundo pisa. En aquella persona que nuca dice que No. Por lo tanto, todo el mundo espera que le haga ese favor que los demás se niegan hacer. Decir si a todo no te convierte en una buen persona. Si no en alguien sin carácter y por sus puesto que no se quiere así mismo. Porque lo único que conseguirás, al decir si a todo, es acabar agotado sintiéndote como si llevarás el mundo sobre tus hombros.
Una buena persona, es una persona que sabe cuando decir no. Y entiende las consecuencias de decir si. Alguien equilibrado será empático cuando sea necesario y entenderá las circunstancias sin vivir el problema del otro.
Así que la próxima vez que te llamen egoísta por decir No recuerda que tienes derecho a ello como lo tienes de decir si.