
Estoy segura de que estarás pensando en tumbarte en tu sofá y ver HBO hasta que tus ojos parezcan dos tomates. Después de todo llevas toda la semana dándolo todo. Lo que me parece bien, porque llevas toda la semana dándolo todo. Sería un plan perfecto si no fuera porque llevas años diciendo que vas a empezar ese libro, el blog, ese invento incluso preparar un viaje. Tu escusa es que no tienes tiempo, no tienes espacio, estas cansado. Pero te sabes toda la programación de Netflix de todo el mes que viene.
Entonces tu problema no es el tiempo. Tu problema es que no estas dispuesto a invertir el tiempo que tienes en ese proyecto personal en que estas tan interesado. Pero que no haces más que posponer.
No es necesario que abandones todo, que no saques al perro o te olvides de tu familia para comenzar a trabajar en ese objetivo que no acabas de empezar. Lo que si necesitas es hacer una firme declaración de intenciones. Firmar un contrato verbal y escrito con tu persona. En el que tú te comprometes a invertir las horas necesarias para llevar a cabo ese objetivo que te has propuesto.
Para que realmente sé algo real debes escribirlo en un papel con tu nombre, fecha de comienzo y fecha final. Ahora mismo es un momento perfecto para coger ese bolígrafo y papel y rellenar este PDF con tu declaración de intenciones. Que pondrás en marcha hoy mismo. Porque siembre hay horas para aquella persona que quiere de verdad llevar acabo algo importante en su vida. Esa persona que eres tu puede quedarse una hora antes de dormir o levantase unas horas antes de que toda la casa lo haga. Nadie ha dicho que sea fácil poner en marcha un sueño. Pero si gratificante cunado te das cuenta de que ya has dado el primer paso. Que es leer este texto y firmar tu contrato de compromiso personal contigo mismo y con tu objetivo.