
Una de las cosas que tuve claro cuando cumplí los 35, fue que pasará lo que pasará tenia que llevar a cabo mi sueño de escribir. No importaba si era escribir folletos, en una revista, blog. Tenia que hacerle saber al mundo mis inquietudes. Todo aquello que para mí, había sido una pesadilla para lo que al final había encontrado una solución. Una explicación que había hecho que ese suceso o problema desapareciera, mejorará o cambiara. No podía dejar este mundo sin darles a las personas que lo necesitaran, alguna de las fórmulas que yo había empleado en mi vida para salir de las múltiples situaciones en las que me había encontrado. Ya sé por propia culpa, por otras personas o de forma inesperada. Porque la vida tiene esas cosas, siempre tiene un acertijo que solucionar, una puerta que debes abrir, un camino que debes elegir o una montaña a que debes subir. No señor. No estaba dispuesta a irme, sin dar mi libro de soluciones por muchas que fueran. Estaba segura de que alguien en alguna parte las necesitaría. Me negaba en mi lecho de muerte pensar en las palabras » si hubiese» No había excusa que valiera.
Por suerte, perseverancia o quizás porque me cansé de escuchar a algunas personas decir : si hubiese hecho tal cosa: yo sería ser actriz, piloto, cantante, abogado, bailarín.
Realmente no me importaba mucho lo que ellos hubiesen querido hacer o ser. Lo que no soportaba era esas palabras: si hubiese. Porque nadie dice si yo no hubiese muerto hubiese escalado el Everest. Sencillamente porque después de la muerte ya no hay más palabras. No puedes volver para hacer nada de lo que te hubiese gustado hacer.
Si piensas en la muerte todo deja de preocuparte. Lo que piensan la gente de tu comportamiento y de tus decisiones. Francamente a nadie le importa si Thomas Edison , le gustaba comer fresas, dormir con la ventana abierta o si tenia 3 orejas o seis dedos en la mano. A nadie le importa si estaba loco o si solamente era un obsesivo de la invención. Lo único que nos importa a los que estamos vivos es que tenemos luz, cámaras y pudimos disfrutar de tener un tocadiscos el predecesor de los cd. Así que preguntate ¿ Que es más importante para mí. Lo que piensan de mi dos o tres personas, o los beneficios, sean cuales sean que quiero dejar en este mundo?
Esa fue la pregunta que me hice y la respuesta como tu mismo puedes ver es lo que estoy haciendo ahora mismo. Pasándote mis conocimientos, soluciones para que vivas una vida plena y que nunca tengas que usar las palabras » si hubiese» ¡Realmente es una fastidio, no sé quien la inventaría! Lo mejor es no la pronuncien en mi presencia.
Tenemos un tiempo limitado en este mundo. No podemos malgastarlo intentando ser otros, complaciendo a otros, escuchando sus quejas porque no hacemos lo que les gustaría que hiciéramos. En resumidas cuentas, no estamos aquí para pasar el sía y freír nuestro cerebro con el que dirán de mí de los que nos rodean. Estamos aquí para decirle a la muerte » Sé que vas a venir, pero para cuando vegas habré hecho por lo menos la mitad de las cosas que quería» Estamos para decirla » he celebrado mi vida haciendo aquello que me hacía feliz. No he perdido el tiempo. Y si me dieras un día más multiplicaría lo que hecho por mil»
Porque nunca es tarde para vivir. La vida pasa. Eso lo sé yo y lo sabes tú, pero entre media de ese puente hay unos minutos, unas horas, en las que puedes hacer aquello que amas. No dejes que » si hubiese » te gane la partida. Empieza a vivir. Más vale haber vivido 5 minutos de tu vida como querrías. Que nunca en la vida.
